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Cada una de
las cinco habitaciones tiene baño privado con todos los
elementos y vistas al jardín adyacente, de dos hectáreas y
media, que es parte del palacio. Todas están decoradas con
cuadros y fotografías originales, y disponen de numerosos
libros, fundamentalmente de viaje y novelas. En la planta
superior hay una suite con salón y tres habitaciones
dobles, una de ellas con chimenea. En la planta baja se
sitúa la suite con hidromasaje accesible en silla de
ruedas.
Cada habitación
tiene su propio ambiente, reflejando el motivo al que está
dedicada (la fotografía en blanco y negro, la forja, la
caligrafía, la literatura y la carpintería artesanal). La
habitación dedicada a la literatura, “La sierra del Alba”,
tiene el encanto añadido de una chimenea y el suelo de
barro cocido. La dedicada a la fotografía en blanco y
negro tiene adyacente un salón y balcones al jardín. “La
Suite”, dedicada a la carpintería artesanal, tiene baño
con hidromasaje y está habilitada para el acceso a
minusválidos. La habitación dedicada a la caligrafía es
muy acogedora y cuenta con una pared de madera. Por último,
la habitación dedicada a la forja tiene un bonito balcón
al jardín de las flores.
Las zonas
comunes son el comedor, la biblioteca con chimenea, la
sala de ping-pong, el jardín y el solario, están decoradas
con cuadros originales y herramientas propias de una casa
de mayorazgo en zona agrícola y ganadera.
El desayuno
campestre y la cena casera se sirven en el comedor, donde
los comensales comparten, además de una gran mesa de
sabina, una rica variedad de productos de la zona
cuidadosamente cocinados por la anfitriona, quien combina
platos típicos de la zona con postres originarios de su
tierra natal, Arizona.
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